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Extracto de nota

  espacio Juan Heilborn
Juan Heilborn
 

Hacia la lengua vista

Diseño tipográfico

Muchas lenguas de comunicación diaria son reconocidas aún hoy en Latinoamérica sólo por su naturaleza verbal. Esto implica la emergencia de alfabetos capaces de oficiar como nexos entre lenguas ignoradas y lenguas formalizadas hegemónicas. En este contexto se inscribe la tipografía Jeroky, un alfabeto capaz de homologar las grafías y consideraciones gramaticales del guaraní y el castellano.

 
El Guaraní en la prensa escrita

Diferentes alturas de caracteres
Alfabeto completo
Ligaduras
 

La palabra guaraní era y es pensada por los Mbya Guaraní como medida de realización de la persona, y el Mbya que ha llegado a la plenitud ya no muere, porque tampoco muere su palabra.

La palabra guaraní se ha transformado con su población, conquistó a los conquistadores y luego se volvió mestiza. Sobrevivió mucho de la noción de la palabra como esencia de la persona en los descendientes actuales, en los que el guaraní sostiene el pensamiento, y es depositaria del conocimiento de aproximadamente cinco millones de personas en la región del Paraguay. El guaraní paraguayo –el más hablado de los veintisiés idiomas registrados en el país– habla y vive en la población mestiza y se mantiene como su signo de identidad cultural más fuerte y trascendente a través de los vapuleos de su historia.

Si bien la escritura de la lengua guaraní ha cumplido ya cuatrocientos años y es la lengua de comunicación diaria de la mayoría de la población del Paraguay desde la colonia hasta la actualidad, recién en 1992 se declara en la Constitución Nacional que el país es oficialmente bilingüe. La educación escolar en guaraní se vuelve obligatoria en la década del noventa con la Reforma Educativa, acompañada por una fuerte inversión estatal, entre otras cosas, para la producción de materiales educativos en ambas lenguas oficiales que serán distribuidos gratuitamente en las escuelas y colegios públicos. Las editoriales contratadas para la elaboración de estos materiales se encontraron entonces con la magnificación de una debilidad que venía de mucho tiempo atrás: la poca variedad y mala calidad de las familias tipográficas disponibles que contienen los caracteres propios del guaraní. En una de estas editoriales me encontré buscando soluciones –en un principio, meramente técnicas– para mejorar la diagramación de las páginas en guaraní de los materiales bilingües, que adolecían de una falta de equilibrio visual con respecto a las del castellano; hasta que me asaltó la necesaria duda de por qué la lengua guaraní no habría de merecer la celebración de sus particularidades también por escrito y hacer honor a una frase clarividente del padre Melià: «La escritura es la lengua vista». […]

Más información en página 24, tipoGráfica 60