20 de diciembre de 2006
- De: Juan Claudio Marcelo
- Para: Rubén Fontana <rf@fontana-d.com>
- CC: Zalma Jalluf <zj@fontana-d.com>
- La verdad es que sabe a difícil digerir el hecho de que tpG no va a estar más entre nosotros, a pesar de que las editoriales de este último número no dejan comunicar melancolía, frustración o pavura (sentimientos éstos tan caros a los "discontinuamientos editoriales") sino, más bien todo lo contrario: algo así como una expectativa de cambio, un "bueh ¿ahora qué hacemos?" o el doñapetronesco intervalo que media entre haber cocinado la comida y comenzar a preparar el postre.
- He sido un desaliñado, anárquico e inconstante lector de la revista. Y desde ese lugar meritorio quiero hacerles llegar mi aplauso, medalla y beso porque en nuestro país se haya realizado un proyecto editorial tan serio y acabado, en contenido y forma. tpG sintetizó de una manera bien argentina el tradicional rigor de la escuela Fontana con pinceladas de informalidad, ironía y "alegre estudiantina", acercándonos al espíritu de la Madre UBA que en esos '80s nos parió "bebés diseñadores", hoy un poco más profesionales que antes.
- Se va a extrañar su fuerte identidad y su gran integridad. Pero es verdad lo que dice Zalma: "tpG deja de editarse pero no de ser": corto con las mariconadas y confío en que -Mita dixit- esto es un punto, pero nunca un punto final.
- De: Miguel Santangelo
- Para: tipoGráfica <info@tipografica.com>
- Queridos tipoGráfica,
- No soy persona, en este caso lector, muy afecta a la exteriorización de felicitaciones o críticas, pero acabo de recibir el número 74 de la revista y me encuentro con la noticia, lamentable por cierto, de la finalización de su edición lo que me obliga, esta vez, a expresarme. No recuerdo haber leído un anticipo a esta decisión, ya sea por distracción propia o porque haya quedado entre los pendientes por leer, y me encuentro con sentimientos encontrados, entre el agradecimiento por todos estos años y el fastidio que despierta la incredulidad y la sorpresa.
- Es raro, todavía no hay sensación de ausencia con un ejemplar completo por leer, quizás recién en marzo, pero no puedo dejar de decir, pedir, e incluso suplicar, que revean su decisión. Se pueden retirar en el pináculo de su trayectoria, con la sensación de haber cumplido muy bien sus objetivos, nadie se los puede impedir, pero deben saber (y estoy seguro de que lo saben) que la empresa que iniciaron también conlleva responsabilidades, encender faroles en la oscuridad, facilitar el acceso al conocimiento (particularmente en estas latitudes y con esta calidad) no es algo que se pueda dejar de hacer de un día para el otro.
- Sin llegar al fanatismo fundamentalista, hay un sabor a traición. Me pueden decir que hay otras revistas, otros foros de discusión, otros medios, pero no es lo mismo, no es tipoGráfica. Es que cuando uno se encariña con las cosas no hay chau pichu que valga.
- Con sabor más criollo aún diría, chau pichu, las pelotas, en marzo quiero el sobre naranja con la número 75, arriba de mi escritorio, y recobrando la compostura, incluiría un desesperado y suplicante por favor.
- Me inicié en este camino con el número 7 (cuando quise conseguir los faltantes ya era tarde) son muchos años que marcan más fuerte la sensación de pérdida. Imagino que la decisión para ustedes tampoco debe haber sido fácil, por eso cuento con la esperanza de que están recibiendo un mail, carta o llamado telefónico de similar tono, por cada lector.
- Me despido hasta el próximo número, con un sincero agradecimiento por el camino transitado juntos.
- De: Alejandra Pérez Feulién
- Para: tipoGráfica <info@tipografica.com>
- Estimados,
- Hoy recibí la revista y también la noticia de que es el último número.
- Quisiera agradecerles a todos por haberme ofrecido la posibilidad de acercarme a un material de tan elevada calidad y de tanta dedicación. Lamento muchísimo y van a hacer mucha falta en la educación de todos los diseñadores.
- Gracias y lo mejor para todos los que forman tipoGráfica.
- De: Alberto Giudici
- Para: Rubén Fontana <rf@fontana-d.com>
- Querido Rubén,
- Recibí el último número de la revista. Había un sobre dentro. Pensé que era el habitual saludo de fin de año.
- Pero no. Era una triste noticia. Lo sentí como la pérdida de algo entrañable. Era una fiesta cada vez que llegaba el característico sobre con su solapa extraña, y tipoGráfica con tanto para leer, para ver, para aprender. Y era algo entrañable, en mi caso, no sólo por la revista en sí, sino porque se liga a vos, entrañable amigo de muchísimos años. Sé lo que tipoGráficasignificó, el esfuerzo y el talento que pusiste en ella, el amor depositado y que se traslucía en cada número. Una "locura" a pura pérdida, a puro pulmón y por eso más valiosa, porque son las locuras que perduran y justifican nuestras vidas. Algo que era como una prolongación de vos mismo.
- Y aunque nos vemos poco últimamente, cada vez que la recibía ahí estabas vos, tan bien te expresaba. Fue (es: porque perdurará en el tiempo) una gran publicación. Y aunque me entristeció y me entristece haber abierto ese sobre blanco con la noticia, racionalmente sospecho que más allá de haber concluido una etapa -seguramente porque ya no podías seguir afrontándola-, hay que celebrar que tipoGráfica haya existido, que haya formado parte de nuestras vidas, que nos haya formado, enriquecido.
- Eso te lo debemos a vos, querido amigo, y a todo el excelente equipo que trabajó codo a codo con vos. A Pablo y Sol, a Zalma y Marta. También a ellos mi agradecimiento.